El Centro de Extensión UC, Campus Oriente, fue sede del Séptimo Congreso Interdisciplinario de Investigación en Educación (CIIE), que reunió a la comunidad investigadora en torno al tema “La educación al servicio de la sociedad: Sentido, horizonte y rol de la investigación educacional en una época de cambios”. Con el propósito de abordar los desafíos socioeducativos de Latinoamérica, el encuentro invitó a reflexionar sobre el sentido de la educación en un contexto de transformaciones sociales, culturales y tecnológicas.
En ese contexto, el miércoles 28 de octubre, la Dra. Natalia Ferrada, académica del Departamento de Educación FAHU USACH e investigadora CEM, presentó junto a Juan Pablo Espinoza, la ponencia “Trayectorias docentes en movilidad global: Adaptación profesional de profesores migrantes en el sistema escolar chileno”. La exposición se desarrolló en la mesa Interculturalidad y docentes y se enmarca en el Proyecto FONDECYT de Iniciación N° 11240958, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Una paradoja en las aulas
La presentación inició desde una paradoja: la docencia es una de las tres profesiones más móviles del mundo y Chile se ha consolidado como destino regional clave en la migración Sur-Sur. Sin embargo, los docentes migrantes están subrepresentados en las aulas en comparación con los estudiantes migrantes matriculados. Con este escenario, el estudio buscó comprender cómo experimenta el profesorado migrante sus procesos de adaptación profesional y qué aspectos los condicionan.
Cuatro ejes de tensión
Los hallazgos enfatizan cuatro grandes temas: las relaciones profesionales; el currículum y la pedagogía; el sistema educativo y los dilemas y negociaciones que enfrentan los docentes.
La investigadora identificó un conflicto en la concepción de autoridad docente, con cuestionamientos por parte de estudiantes y familias, episodios de discriminación por acento y origen nacional, y ausencia de mediación intercultural institucional. En contraste, las relaciones con pares locales resultaron predominantemente colaborativas y de reconocimiento mutuo.
Otro hallazgo reveló que ningún docente recibió inducción formal al incorporarse al sistema escolar, derivando en procesos de autoformación forzada, marcados por la incertidumbre y el temor al juicio de los pares. A esto se suma la lógica neoliberal del sistema, que intensifica las tensiones y genera dilemas éticos. También se invisibilizan trayectorias previas.
Agencia y desajustes estructurales
La exposición enfatizó que la adaptación de los docentes migrantes es diversa. En ello, despliegan estrategias de resistencia creativa y ajuste situado.
Entre las conclusiones, se destaca que estas dificultades no constituyen déficits individuales, sino desajustes estructurales entre las trayectorias profesionales y las instituciones educativas. Atender estas experiencias, se interpela críticamente al sistema escolar chileno sobre su capacidad para reconocer trayectorias docentes de alta calidad.
Más información en:
Ferrada-Quezada, N. y Espinoza-Espinoza, J.P. (2026). Adaptación de profesores migrantes a la cultura y sistema escolar en Chile. Educación y Humanismo, 28(50), 1-22. https://doi.org/10.17081/eduhum.28.50.8692